Doctora en Economía por la Facultad de Economía de la UNAM. Profesora de la Facultad de Economía de la UNAM; tutora de los posgrados de Economía y de Ciencias de la Administración de la UNAM. Coordinadora de grupos de investigación. Editora asociada de la revista Forum of Social Economics (Francis & Taylor); fundadora e integrante del comité editorial de la revista Ola Financiera; miembro del comité editorial de Panoeconomicus y del International Journal of Political Economy. Miembro de la Academia Mexicana de Ciencias; de la Federación Mexicana de Mujeres Universitarias; miembro de número de la Academia Mexicana de Economía Política; integrante del Sistema Nacional de Investigadores, nivel III. Ha recibido las distinciones James Street por la AFEE, el Premio Universidad Nacional en Investigación Económica y el Reconocimiento Maestro José Luis Ceceña. Sus principales líneas de investigación incluyen desarrollo económico, economía financiera, economía institucional y economía feminista. Es autora de más de 50 artículos en revistas especializadas nacionales e internacionales, autora de más de 90 capítulos de libros y coordinadora de más de 30 libros.

Asia y África están insertos en los circuitos financieros internacionales, determinados por la rentabilidad. Un ejemplo de ello es el precio de los principales productos de exportación, fijado en el mercado internacional. El intercambio comercial ha sido parte de la historia económica, política y social de ambos continentes, cuya vitalidad ha formado parte de los cambios en los procesos de rentabilidad del capitalismo y ha tenido un papel primordial en la superación de crisis económicas y financieras, a través de diversos senderos. A lo largo de la obra se procura dar una explicación al futuro de Asia y África, entrelazando aspectos teóricos y empíricos, revelando un amplio espectro de características, dinámicas y consecuencias de los tipos de financiamiento presentes en ambos continentes.

Desde la crisis financiera de 2007, se abrió un período de reestructuración de flujos e intermediarios financieros. El crédito público se abrió rápida y sin límites para atender el rescate de los bancos, pero meses después se cerró llevando a una parte del mundo al profundo estancamiento de nuestros días. A diez años del estallido de la crisis económica y financiera no se avanzó en resolver los mayores problemas que le dispararon: desregulación y concentración, así como la desigualdad extrema y su origen. Bajo la égida de los intereses rentistas se han reorganizado los flujos de capital, el crédito privado y las relaciones financieras internacionales. Se abrió una etapa de regionalización y segmentación financiera en medio de severos conflictos y cambios políticos. Así, tenemos una zona euro débil y confrontada debido a las políticas de austeridad; la zona anglo-parlante Nor-atlántica en medio de cambiantes liderazgos que frenan e incluso destruyen los espacios de expansión de negocios y consorcios, financieros y no financieros (pero financiarizados) que se formaron y se estructuraban formalmente bajo el Acuerdo de Asociación Transpacífico y la Asociación Transatlántica de Comercio e Inversiones. De ahí que este libro se pregunta en la primera parte: ¿Cuáles han sido las fuerzas determinantes en el proceso de reestructuración post-crisis tomando en cuenta la recomposición geoestratégica mundial? A su vez, la segunda parte de esta obra se dedica al análisis, desde varias dimensiones, de las contradicciones existentes para la reconfiguración de los espacios financieros y económicos en un mundo debilitado por la austeridad. Especialmente se analiza su intención dar nuevas fórmulas de gobernabilidad económica en un ambiente crecientemente global, pero con la formación de ganancias financieras muy internacional. Finalmente, la tercera parte del presente libro está dedicada a explotar las muy diversas formas en que todos estos cambios se están presentando en las economías latinoamericanas, abordando temas fundamentales para la realidad regional como lo es la Alianza del Pacífico, las corporaciones mineras, los BRICS, los sistemas financieros, los microcréditos, y finalmente el creciente posicionamiento de los flujos financieros de Asia en América Latina.