Desafíos del Futuro del Trabajo:0IT

Carmen Uribe

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Ante los avances tecnológicos como la inteligencia artificial, la automatización y la robótica, se crearán nuevos puestos de trabajo, y esto implicará la eliminación de algunos que ya existen.

Antes este desafío y con el fin de evitar que las desigualdades laborales se profundicen, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) creó la Comisión Mundial sobre el Futuro del Trabajo, con el objetivo de realizar un examen a fondo del futuro laboral, para que sirva de base analítica para cumplir con el mandato en materia de justicia social en el siglo XXI.

La Comisión copresidida por el Presidente de Sudáfrica, Cyril Ramaphosa, y el Primer Ministro de Suecia, Stefan Löfven, presentó el informe “Trabajar para un futuro más prometedor”, en Ginebra, Suiza el pasado 22 de enero.

El documento propone un programa para el futuro del trabajo centrado en las personas. Contiene diez recomendaciones divididas en tres pilares: incrementar la inversión en las capacidades de las personas; aumentar la inversión en las instituciones del trabajo, e incrementar la inversión en trabajo decente y sostenible.

Las recomendaciones son las siguientes:

  1. Reconocer un derecho universal al aprendizaje permanente para que las personas puedan adquirir competencias, perfeccionarlas y reciclarse profesionalmente a lo largo de su vida.
  2. Incrementar las inversiones en las instituciones, las políticas y las estrategias que apoyan a las personas a lo largo de las transiciones al futuro del trabajo, abriendo vías para que los jóvenes puedan integrarse en los mercados de trabajo, ampliando las oportunidades para que los trabajadores de edad avanzada puedan seguir activos económicamente y preparando de manera proactiva a los trabajadores para las transiciones en el mercado laboral.
  3. Aplicar un programa transformador y mensurable para la igualdad de género. El fortalecimiento de la voz de las mujeres y de su liderazgo, la eliminación de la violencia y del acoso en el trabajo, y la aplicación de políticas de transparencia salarial son condiciones para la igualdad de género.
  4. Fortalecer los sistemas de protección social para garantizar la cobertura universal de protección social desde el nacimiento hasta la vejez para todos los trabajadores en todas las formas de empleo, incluido el empleo por cuenta propia, sobre la base de una financiación sostenible y los principios de solidaridad y reparto de riesgos.
  5. Establecer una garantía laboral universal. Todos los trabajadores, con independencia de su acuerdo contractual o situación laboral, deberían disfrutar de derechos fundamentales del trabajo: un salario vital adecuado, límites máximos respeto a las horas de trabajo y protección en relación con la seguridad y salud en el trabajo.
  6. Ampliar la soberanía sobre el tiempo, que permita conciliar la vida profesional y la vida familiar de los trabajadores.
  7. Garantizar la representación colectiva de los trabajadores y los empleadores a través del diálogo social como bien público, promovido activamente a través de políticas públicas. Todos los trabajadores deberán disfrutar del reconocimiento de su libertad sindical y del derecho de negociación colectiva, con el Estado como garante de esos derechos.
  8. Encauzar y administrar la tecnología en favor del trabajo decente. Esto significa que los trabajadores y directivos diseñarán la concepción del puesto de trabajo. Significa también que se adopte un enfoque de la inteligencia artificial “bajo control humano” que garantice que las decisiones definitivas que afectan al trabajo sean tomadas por personas.
  9. Crear incentivos para la promoción de inversiones en áreas clave que fomenten el trabajo decente y sostenible. Inversiones para crear puestos de trabajo y nuevas oportunidades para las microempresas y las pequeñas y medianas empresas, así como el desarrollo de la economía rural de la que dependen muchos trabajadores y la orientación de la inversión hacia infraestructuras materiales y digitales de alta calidad.
  10. Remodelar las estructuras de incentivos empresariales para alentar inversiones a largo plazo en la economía real y elaborar indicadores de progreso complementarios en aras del bienestar, la sostenibilidad medioambiental y la igualdad. Dentro de estas medidas cabe contemplar políticas fiscales justas, la revisión de las normativas contables empresariales, una mayor representación de las partes interesadas y cambios en las prácticas de presentación de informes.

El informe es el resultado de un examen realizado a lo largo de 18 meses por los 27 miembros de la Comisión Mundial, constituida por personalidades del mundo empresarial, laboral y académicos, grupos de reflexión y organizaciones gubernamentales y no gubernamentales.

Será presentado para su discusión durante la reunión del centenario de la Conferencia Internacional del Trabajo, en junio de 2019, y será sometido a debate por los Estados Miembros con ocasión de los eventos del centenario que estos convocarán a nivel nacional a lo largo del año.


Referencias

Comisión Mundial sobre el Futuro del Trabajo (2019). Trabajar para un Futuro más Prometedor. Ginebra: OIT. Documento en línea

Flores, Z. (2019). OIT lanza 10 recomendaciones a los países para enfrentar el futuro del trabajo. El Financiero. 22 de enero. Documento en línea

OIT (2019). Comisión Mundial sobre el Futuro del Trabajo. Ginebra: OIT. Documento en línea

OIT (2019). A human-centred agenda needed for a decent future work. Geneva: ILO. Documento en línea


Fecha de Publicación: 25/01/2019