Quizá en estos días la pregunta que menos nos hacemos es, “¿cómo se creó el universo?” Pues con tantas teorías científicas y con tantos tipos de creencias religiosas, es una cuestión que ya no nos preocupa porque existen muchas respuestas, pero en la antigüedad esto era muy diferente, porque saber de dónde veníamos o a quién había de agradecer por lo que teníamos, era sumamente importante.
Como comenté, actualmente, de acuerdo con las teorías científicas ya sabemos como surgió el universo y aún si no creemos en ello, también conocemos quién pudo haber creado este universo, sin embargo, ¿qué pensaban antes en África? Y, ¿cuál fue su explicación al origen del universo? Lee a continuación estos dos mitos africanos.
Egipto
Según la cosmogonía de Heliópolis (una de las ciudades más importantes del antiguo Egipto y sede de uno de los centros religiosos más importantes), en el principio se encontraba Atum dentro del nun, el océano primordial, sumergido en una gran oscuridad, entonces se creó Atum así mismo y después de ello, del nun surgió una colina primordial. Entonces, se crearon los dioses Shu, dios del aire, y Tefnut, diosa de la humedad, de un estornudo u orgasmo del dios Atum (esto depende de la de los textos que se consulten).
Estas tres deidades vivieron en armonía hasta que un día los hijos de Atum cayeron en el nun, por lo que el dios, llorando de pena, los fue a buscar. Cuando los encontró derramó lágrimas de felicidad de las cuales surgieron los hombres y las mujeres que poblarían el mundo.
Shu y Tefnut, engendraron a dos hijos: Geb, dios de la tierra y Nut, diosa de los cuerpos celestes, que a su vez tendrían como hijos a las estrellas, pero estas fueron devoradas por Nut, lo que provocó la terrible ira de su hermano, Geb y para detener el conflicto, Shu los separó.
Una vez reconciliados, concibieron a Osiris, Seth, Isis y Neftis, dioses y diosas que rigieron al mundo humano en sus primeros años y que les dieron sentido a otros mitos.